Relatos de viajes
Relatos de viajes por España, Francia, Italia, etc...Viaje a Eslovenia y Venecia
Enviado por Javier, el 17/11/2011Hoy era un dÃa extraño, ya que todas las previsiones meteorológicas daban diluvio, y Bled es una localidad muy bonita, pero también turÃstica, de hacer actividades en la montaña, en el lago, etc…, asà que no sabÃamos cómo organizar el dÃa. Pensamos que lloviendo serÃa mejor estar en una gran ciudad, asà que decidimos ir a Klagenfurt a pasar el dÃa. Pero habÃa una amenaza… ¡ podÃa nevar !
Desayunamos en la misma cafetería del día anterior y, después de charlar un ratito con los dueños de nuestro hotel acerca de las posibilidades de visita del día cogimos el camino hacia Bled. El camino era muy bonito, pero llovía a mares y desmejoraba un poco el paisaje. Pensábamos ir hacia Austria, pero pensamos en que lo mejor era dejar primero las maletas en Bled (cogía de camino) y después seguir hacia el norte. Hicimos check-in en el hotel Alp Pension, un bonito hotel alpino, rodeado de vegetación, con habitaciones agradables en madera, y con un servicio de recepción de una amabilidad excepcional. Seguimos el camino hacia Austria por la autopista. A unos 20 kilómetros al norte de Bled empezamos a ver manchas de nieve en la carretera. Poco después empezamos a ver bastante blanco el paisaje, y justo al llegar a un túnel de 8 kms que separa Austria de Eslovenia empezó a nevar. La previsión era de una fuerte nevada en Klagenfurt, así que no podíamos llegar, aunque tampoco salirnos, ya que estábamos justo a la entrada del túnel. Esperamos 45 minutos sobre la nieve, esperando poder salir en algún momento de allí. Nos abrieron el túnel (estaba en obras y regulaban la circulación) y cruzamos a Austria, con todo el paisaje nevado. Era precioso, pero nuestro coche no tenía neumáticos de invierno (aquí desde las primeras nevadas lo llevan todos los coches, por eso no se paraliza la vida), así que tuvimos que volvernos a Bled.
Nevada camino de Austria
Bled estaba absolutamente desierta, nada que ver con lo que nos figuramos que será en Agosto. Almorzamos en un restaurante sin pena ni gloria y nos retiramos a la habitación, ya que estábamos hartos de mojarnos. Cuando sobre las 5 de la tarde aflojó la lluvia (la previsión se cumplió al milímetro, ya que decía que sobre esa hora se irían las lluvias para no volver más), volvimos al pueblo, y vimos lo bonito que es el entorno del lago (con su isla en el centro, sus cisnes, su embarcadero, su castillo, sus montañas al fondo, …) 
El lago Bled
Un paisaje de postal, que se vió acrecentado por una misteriosa niebla que apareció de repente. Jugamos un ratito en el casino (sin perdidas, ¿eh?), y volvimos para acostarnos prontito, ya que el día siguiente prometía buen tiempo y había muchas cosas por ver.
