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Relatos de viajes por España, Francia, Italia, etc...Viaje a Croacia
Enviado por Antonio, el 07/10/2011Día 4: Sibenik - lagos de Plitvice - Rijeka
Resumen del día. Valoración de los lugares visitados ese día.
De nuevo un impresionante madrugón, porque la ruta era bastante larga. Salimos a las 7:20 de Sibenik, camino del Parque Nacional de los Lagos de Plitvice, con la mayoría del personal dormido en el autobús. A las 10:30 llegamos al parque y comenzamos el paseo que eran unos 4 kms, y se cogía también un barquito y un pequeño tren. Aquello era absolutamente precioso. Nos recordaba a los fiordos noruegos en pequeñas dimensiones. Agua clara de color turquesa y a veces verde claro, pared de vegetación con tonalidades doradas otoñales, peces por doquier y cascadas de hasta 70 mts de altura cayendo de un lago a otro. Almorzamos allí mismo en el parque una vez finalizado el recorrido.
Después de comer, continuamos la ruta, con unos paisajes preciosos con abetos, pinsapos y hayas con hojas de color dorado.
Sobre las 6 y cuarto de la tarde llegamos a Rijeka, dejamos las cosas en el hotel, y nos fuimos al centro de la ciudad y vimos la iglesia de los Jesuitas, la iglesia parroquial de S.Sebastián, el mercado de la Biblioteca, todos edificios muy bonitos, pero con aire decadente como toda la ciudad, que tuvo su momento de esplendor en tiempos pasados pero ahora está necesitando muchos arreglos. Está atravesada por el río Rijeka (que significa río), y es la tercera ciudad más habitada de Croacia después de Zagreb y Split.
A las 8 y media nos fuimos a cenar, no sin antes ver la ciudad iluminada, en la que nos gustó especialmente la iluminacion del Ayuntamiento con la torre del reloj.
Después de comer, continuamos la ruta, con unos paisajes preciosos con abetos, pinsapos y hayas con hojas de color dorado.
Sobre las 6 y cuarto de la tarde llegamos a Rijeka, dejamos las cosas en el hotel, y nos fuimos al centro de la ciudad y vimos la iglesia de los Jesuitas, la iglesia parroquial de S.Sebastián, el mercado de la Biblioteca, todos edificios muy bonitos, pero con aire decadente como toda la ciudad, que tuvo su momento de esplendor en tiempos pasados pero ahora está necesitando muchos arreglos. Está atravesada por el río Rijeka (que significa río), y es la tercera ciudad más habitada de Croacia después de Zagreb y Split.
A las 8 y media nos fuimos a cenar, no sin antes ver la ciudad iluminada, en la que nos gustó especialmente la iluminacion del Ayuntamiento con la torre del reloj.
Dormimos en el Grand Hotel Bonavia, un cuatro estrellas magnífico y cuya habitación resultó ser un apartamento, pues consta de una habitación decorada con muebles de lujo, vestíbulo, y un cuarto de baño con 2 puertas de acceso (vestíbulo y dormitorio).
